Con sus 40 km de playa, la Costa Azul permite vivir el mar intensamente: excursiones en jet-ski a lo largo de Niza, búsqueda del tesoro en kayak en las Islas de Lérins, buceo en la rada de Villefranche, paseo en barco en busca de los delfines, pesca a la cacea, paseo en offshore hasta Saint-Tropez, paracaídas ascensional... viva el Mediterráneo como nunca lo ha hecho.
Tras las sensaciones yodadas, se impone el aire puro y fresco de la montaña. ¡Fin del azul, paso a lo verde! En marcha hacia una excursión para descubrir las pinturas rupestres del Valle de las Maravillas. A una hora de Niza, los Alpes del Sur se oponen suavemente al hermoso Mediterráneo. Esquí, surf de nieve, parapente con vistas a las cumbres, puenting, las sensaciones vertiginosas de una vía ferrata, escalada, paseo en trineo tirado por perros, rafting, excursión en BTT, salir en busca de lobos o gamuzas... la naturaleza se abre a usted en su más bella expresión.
A la salida de Niza, tome alguna de las pequeñas carreteras escarpadas del interior o las míticas nacionales al borde del mar, y admire las hermosas ciudades del litoral, los encantadores pueblecitos colgados, los valles, los parques naturales, las montañas circundantes. Los alrededores nizardos son ricos en rutas para excursionistas y hallazgos inéditos.
¿Es usted más bien «campestre»? Organice una marcha a uno de los numerosos senderos que surcan las colinas nizardas ofreciéndole, en las inmediaciones de la ciudad, agradables paseos. Atravesará las aldeas de Bellet, Saint-Roman en el corazón de los viñedos, olivares centenarios, cultivos florales, huertas, verdes robledales y siempre el Mediterráneo hasta el horizonte.
¿Prefiere la cultura? Emprenda la ruta de los Pintores y siga los pasos de los grandes maestros de la pintura, que le conducirán al corazón de los decorados naturales y localidades que conservan todo su encanto intacto, y donde esos artistas de renombre plantaron sus caballetes: Niza, Cagnes-sur-Mer, Vence, Menton....
¿Va en busca de la naturaleza? No deje de visitar el Parque Nacional de Mercantour y el Valle de las Maravillas, enclave clasificado como lugar protegido, donde le encantará la fauna excepcional compuesta por gamuzas, cabras montesas, marmotas y rapaces. Para llegar, tome la sinuosa carretera de los pueblos colgados en los acantilados y admire las casas con tejados de terracota, las fachadas de trampantojos y los campanarios de las iglesias barrocas que le cautivarán irremediablemente.
Niza es ese maravilloso contraste entre el azul del Mediterráneo y el blanco de las cumbres nevadas... Cumbres que superan los 3.000 m de altitud. Los aficionados al esquí de fondo y al esquí alpino podrán recorrer más de 700 kilómetros de pistas en paisajes soleados que ofrecen una paleta incomparable de decorados. ¡Nieve y sol a menos de una hora de la costa!
Deportes extremos, actividades culturales, observación de una naturaleza intacta... Todo eso en las puertas de Niza.





